Sonia C. O., de 19 años, dio de beber raticida a sus tres hijas (de tres meses y de tres y cuatro años) y después ella también ingirió el veneno, el lunes en Potosí. La joven tenía problemas con su esposo, un minero de 23 años.
Las menores lograron salvarse gracias a un ciudadano que denunció el hecho a la Policía, informó a radio Aclo el coronel Iván Tapia, director de la fuerza anticrimen.
La Unidad de Bomberos desplegó a sus efectivos, que trasladaron a la madre y sus hijas al hospital donde los galenos lograron salvarles la vida.
El Ministerio Público investiga a la mujer por tentativa de homicidio. “Que me perdonen”, dijo —por su parte— la madre, quien fue trasladada a la carceleta de la FELCC de Potosí.






