James, de 39 días, falleció la noche del lunes tras permanecer en una unidad de terapia intensiva, conectado a un respirador artificial de una clínica privada. Su madre, Sandra Ramírez, de 29 años, y quien tenía siete meses de gestación, recibió un disparo en la nuca durante un atraco, el 23 de julio, a pocos metros de su casa en el barrio El Porvenir, de la Villa Primero de Mayo de Santa Cruz de la Sierra.
Al llegar al nosocomio murió, pero los médicos lograron salvar al bebé gracias a una cesárea.
Gudman Santos, padre del infante, confirmó que su hijo falleció a las 22.00 del lunes y que fue sepultado al lado de su madre en el cementerio de la localidad de Chané, a 110 kilómetros al norte de la capital cruceña. Santos dijo que una complicación renal y un problema cerebral ocasionaron el deceso del pequeño James.
El 29 de junio, Gustavo C. confesó el asesinato de la joven madre. Aseguró a la Policía que estaba bajo el efecto de las drogas y que necesitaba dinero. Encontró a Ramírez, que volvía del supermercado; le pidió a su víctima que le entregue Bs 10, ella se negó, forcejeó para arrebatarle un monedero y él le disparó. En el portamonedas había Bs 12.






