El presidente Evo Morales demandó hoy en la Organización de Naciones Unidas (ONU) avanzar en erradicación de la discriminación y de la extrema pobreza de los pueblos indígenas y abogó por trabajar en “la defensa de la vida” a partir de la conjugación de las experiencias ancestrales, las tecnologías y el avance científico.
Morales intervino en la mañana en la Conferencia Mundial sobre los Pueblos Indígenas del organismo internacional, con sede en Nueva York. “Es un imperativo para todos los gobiernos del mundo avanzar en la superación y erradicación de las condiciones de extrema pobreza y discriminación que todavía sufren los pueblos indígenas”, sostuvo.
El foro, convocado para el 22 y 23 de septiembre, perfila un intercambio de puntos de vista y las mejores prácticas sobre la realización de los derechos de los pueblos indígenas, incluido el cumplimiento de los objetivos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas, según datos en la página web del organismo internacional.
La Constitución Política del Estado reconoce a 36 pueblos indígena originario campesinos. El Presidente recordó, en parte de su intervención, que Bolivia, en 2007, elevó a rango de ley la Declaración de la ONU sobre los derechos de este grupo de la sociedad.
“Lo pueblos indígenas hemos aprendido a vivir en armonía con la Madre Tierra y somos la reserva moral de la humanidad. Esta conferencia mundial debe ser el punto de partida para definir acciones colectivas en defensa de la vida para iniciar procesos de transformación y de cambio a partir de la soberanía y ciencia de nuestros pueblos indígenas en directa relación con la tecnología y el avance científico”, planteó.
También alertó sobre el daño que provoca el cambio climático y la necesidad de revertirla con la sabiduría de las prácticas ancestrales de quienes, añadió, deben ser protagonistas de sus propios modelos de desarrollo, ejercer sus derechos individuales y colectivos a la tierra y al territorio.
Los pueblos indígenas representan una gran diversidad de más de 5.000 grupos distintos en unos 90 países. Están constituidos por 370 millones de personas aproximadamente, es decir, más del 5% de la población mundial y, sin embargo, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas y vulnerables, de acuerdo a la ONU.






