Echar harina, agua y hasta huevos al compañero de curso para despedir el año escolar y dejarle un recuerdo ya son tradiciones en los colegios. El último día de clases fue ayer y se observó a varios estudiantes en estas actividades.
Decenas de alumnos se concentraron ayer en la fuente de El Prado para jugar con agua. Este lugar es uno de los preferidos de colegios del centro de la ciudad, al igual que la plaza San Francisco y Bicentenario.
María Mena, del colegio Don Bosco, aseguró que los varones son los más atacados. “Entre todas hacemos fuerza y los metemos al agua, luego les echamos un poco, bueno, mucha harina”. Los alumnos utilizan desde agua, harina, huevos, afrecho, tinta de bolígrafo, hasta betún y pinturas para despedirse entre sí, sobre todo en grupos de bachilleres.
Ayer fue el último día de clases para todas las unidades educativas del país, según el calendario escolar, establecido por el Ministerio de Educación. Para la próxima gestión se prevé comenzar clases el 2 de febrero y el periodo de inscripciones, el 19 de enero.






