Yoselín Wendy Mendoza Coharite, de 19 años, está desaparecida desde el 11 de enero, cuando salió de su casa en la zona Calvario, cerca de la avenida Periférica. Sus captores pidieron por ella Bs 500, luego Bs 200, pero no llamaron más.
Vestía una chamarra azul marino y zapatos negros, cuando la joven salió de su domicilio a las 18.30, unos minutos después, llamó por teléfono desde una tienda cercana a su casa y luego abordó un minibús. “Es mi hija adoptiva, me hice cargo de ella desde sus cuatro años, tiene retraso mental”, cuenta Paulina Álvarez de Mendoza, de 78 años, quien vende comida en Vino Tinto.
Los familiares de la muchacha se pusieron a buscarla esa noche y el lunes, pero el martes recibieron una llamada telefónica de los supuestos captores, quienes pidieron un rescate de Bs 500. “Nos citaron en la cancha de El Tejar, esperamos cuatro horas y nunca nadie llegó”, añade Paulina, quien enseña el número telefónico desde el cual recibió la llamada. El miércoles, los familiares recibieron otra llamada de los presuntos secuestradores, quienes exigieron que carguen Bs 200 a un número telefónico.
“Nos dijeron que si no les damos los Bs 500 y los Bs 200 de carga, la llevarían a mi hija a Perú para vender sus órganos”, expone afligida Paulina y enseña la fotografía con el rótulo de desaparecida que sacó de la División de Trata de Personas de la fuerza anticrimen (FELCC). Si alguien tuviese conocimiento del paradero de Yoselín por favor llamar al 606-01335.






