Juan Gabriel Yubanera Guasam, de 28 años, fue condenado ayer en Riberalta, Beni, a 30 años de presidio sin derecho a indulto por el asesinato de su esposa en 2013. El sujeto no se mostró arrepentido sino desafiante, informó telefónicamente Gregorio Quiroz, representante de la Dirección Municipal de Género y Asuntos Generacionales.
La sentencia dictada ayer es la primera por feminicidio en Riberalta. El 26 de agosto de 2013, Noemí Guaday Isha, de 28 años, falleció. El fiscal Edwin Arce imputó al sujeto por homicidio y lesiones graves y gravísimas, luego de que éste testificara que su pareja falleció en un accidente de motocicleta.
Violento. Sin embargo, el 30 del mismo mes, la Dirección edil presentó una demanda por feminicidio. Así comenzó la batalla judicial, que duró un año y siete meses con pruebas testificales y audiencias. “Hoy por la mañana (ayer) se leyó la sentencia, el hombre estará 30 años en la cárcel”, informó Quiroz telefónicamente. El testimonio de la madre de la víctima —quien fue abusada sexualmente por su yerno— fue decisivo, agregó.
Tras la lectura de la sentencia en primera instancia, el condenado hizo gestos obscenos a los periodistas. Noemí dejó tres niños huérfanos, que se encuentran al cuidado de sus hermanas y de su progenitora.






