Ayer, un comerciante se salvó de ser asaltado. Salía de comprar carne y llevaba consigo Bs 150.000 que acababa de retirar de un banco. No se dio cuenta de que dos delincuentes en una motocicleta lo seguían. Dispararon, pero él logró esconderse en el mercado.
Con éste son diez ataques armados perpetrados en los últimos nueve días, aunque el director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), coronel Juan Carlos Ramos, descartó que haya un elevado nivel de inseguridad en Santa Cruz. Él cree que los medios de prensa alertan a la ciudadanía sobre lo que no hay.
La gobernadora transitoria de Santa Cruz, Ruth Lozada, reiteró ayer la necesidad de crear una guardia departamental para coadyuvar a la Policía en las tareas de seguridad ciudadana.
El último atraco consumado ocurrió la tarde del miércoles 25 y el blanco fue un almacén de lubricantes. Tres delincuentes con pistolas irrumpieron en el negocio, ubicado en la urbanización España, de donde sustrajeron Bs 50.000, joyas, celulares y otros.
El lunes 23, un ladrón arrebató al menos Bs 60.000 a un librecambista que se encontraba almorzando en un hotel, a una cuadra de la plaza principal.
Por la noche, una farmacia de la cadena Farmacorp fue atracada por delincuentes, quienes se llevaron el dinero de la caja (sin cuantificar) y pertenencias de los clientes que realizaban compras.
La noche del domingo 22, dos malhechores golpearon salvajemente a la religiosa María Elena Olguín, de 67 años, quien los sorprendió en la capilla San Rafael. La víctima tiene 17 días de impedimento. El 21 de febrero, Fernando Vargas Portales fue herido de bala por dos antisociales, quienes le dispararon para robarle su teléfono móvil en inmediaciones de la avenida Virgen de Cotoca.
Por la noche, cuatro delincuentes armados asaltaron a una agencia de cerveza en el barrio Calama, de donde sacaron aproximadamente Bs 273.000, además de joyas y computadoras.
El 20 se reportó el atraco armado a clientes y funcionarios del Supermercado MAX, ubicado en el Sexto Anillo, urbanización España. Tres malhechores ingresaron al negocio y apuntaron a sus víctimas para robarles dinero y pertenencias personales.
La mañana del 19 de febrero, una familia fue víctima de cuatro ladrones que ingresaron de manera violenta a su vivienda en la calle Antonio Barba, de la que robaron dinero, electrodomésticos y joyas. En esa misma jornada, una persona denunció que unos ladrones habían vaciado su tienda de zapatos, ubicada en la calle Libertad. La víctima relató que la puerta del negocio fue violentada y se llevaron cerca de $us 20.000, además de mercadería.






