El Ministerio de Trabajo emitió ayer una resolución que prohíbe a las empresas instalar cámaras de seguridad dentro de sus instalaciones con la finalidad de vigilar a sus trabajadores, porque afecta a la privacidad e intimidad del personal. El director general de Trabajo, Miguel Albarracín, explicó que esta resolución perfecciona una norma anterior.
“Queda terminantemente prohibido en todo centro laboral el uso de cámaras de vigilancia como forma de control de las trabajadoras y trabajadores, o que afecte su privacidad e intimidad”, señala la norma que fue aprobada ayer.
La autoridad añadió que las empresas pueden colocar los equipos de filmación para la vigilancia en el entorno de sus compañías y para preservar los bienes e infraestructura.






