Víctor Jiménez dormía cuando fue despertado por un estruendo. “Era como una explosión”, recuerda. Creyó que se había producido un derrumbe, pero cuando se levantó comprobó que un automóvil había caído sobre su casa y destrozado el techo. Podía ver el capó.
Su dormitorio se halla al lado de la habitación donde se incrustó el vehículo, que aplastó la techumbre de calamina de las otras habitaciones
Era cerca de la 01.15 cuando un Mitsubishi Pajero Junior azul, con placa de control 1492EID, conducido por un joven, se estrelló contra el muro perimetral del inmueble situado en la calle Canónigo Ayllón, Alto San Pedro, La Paz, y se desplomó arrastrando el portón de ingreso.
“Me desperté pero no se podía salir porque la puerta estaba trabada, así que salí por el techo. Todo estaba con calaminas”, añadió.
El conductor del vehículo, quien no fue identificado por personal de la policía de Tránsito desplazado al lugar, estaba acompañado por dos mujeres; salió por su propia cuenta del motorizado. “Tenía aliento alcohólico”, dijo una vecina, lo que se corroboró más tarde,
La prueba de alcoholemia estableció que tenía 1,5 gramos de alcohol por mil mililitros de sangre, tres veces más que lo mínimo sancionable (0,50 g). Las dos mujeres y el conductor resultaron heridos y fueron hospitalizados. La vivienda sufrió serios daños materiales no cuantificados aún por Jiménez, quien con la ayuda de vecinos trataba de reparar los destrozos.
Rescate del motorizado
El primer intento por rescatar el motorizado con una grúa la madrugada de ayer fracasó. Sin embargo, con un equipo más potente el Mitsubishi Pajero Junior fue liberado.






