Una mujer denunció que su hija, de tan solo cuatro años, sufrió quemaduras en una de sus nalgas, debido a que sus empleadores, una pareja de esposos, la hicieron sentar sobre un ladrillo caliente porque ésta se orinaba en la cama.
“Mi hijita dos veces se orinó en la cama, es una niña. Ellos me han dicho que para que ya no se orine lo mejor es el ladrillo caliente y la quemaron, y lastimaron”, dijo la mujer. Asimismo, denunció que ambas eran constantemente agredidas físicamente y la necesidad de trabajar las obligó a soportar los ataques.
Dora F. llegó de la ciudad de Potosí para trabajar en El Alto y consiguió un empleo en un snack. “Los gritos y los golpes eran constantes, cada vez nos dejaban con moretones en el cuerpo, sobre todo a mi hija, es injusto”.






