Hasta 2012, Rosa Vito Condori, de 63 años, vendía helados de canela en la calle 21 de Calacoto, pero hace un año y medio no puede hacerlo y ayer inició una huelga de hambre en puertas del Gobierno Municipal de La Paz.
“Hicieron una jardinera (cerca de un supermercado) en 2012 y me reubicaron a la plaza (frente a la iglesia de San Miguel), pero de ahí me sacaron y ahora no puedo vender. Tengo artrosis y con lo que vendo compro mis medicamentos”, denunció ayer.
De acuerdo con la gremial, le propusieron trasladarla al final de la calle 21 y Costanera o en otro espacio entre la 23 y 24 del mismo barrio, pero ella no acepta. “Porque ahí no hay venta”. Al final de la tarde, fue convocada por la Unidad de Mercados. La Razón buscó a Lucio Quisbert, jefe de esa unidad, pero no lo contactó.






