En ocasión al Día de la Trabajadora Sexual, mujeres dedicadas a este oficio demandaron ayer una norma que legalice el trabajo sexual, con el propósito de frenar varios atropellos. “En la región el trabajo sexual no está penalizado pero tampoco está reconocido como actividad lícita, por ende hay un vacío legal que hace que policías aprovechen y nos extorsionen o incluso violen a las compañeras o pidan sexo a cambio de libertad”, expresó Eva Raynaga, dirigente de la Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y el Caribe (TraSex).
Agregó que también sufren explotación laboral, pues los dueños de locales se quedan con el 50% de la ganancia. “Queremos pagar impuesto, demostrar la ganancia para acceder a préstamos bancarios”. El sector marchó en La Paz en demanda de sus derechos y la regulación del oficio.






