A sus ocho años, en 2013, Christian McPhilamy vio un comercial que le marcó para siempre. El anuncio del hospital St. Jude Children’s mostraba niños que reciben tratamiento contra el cáncer y él, impresionado con las imágenes, decidió ayudar.
Durante dos años se dejó crecer el cabello para donarlo a una fundación que hace pelucas para niños con cáncer. Esta decisión llamó la atención de los medios de comunicación en Estados Unidos y CNN en Español reflejó su historia.
El 20 de mayo, Christian finalmente se cortó la cabellera y donó a la fundación Children With Hair Loss (Niños con pérdida de pelo) más de 40 centímetros de cabello. Durante estos años, Christian soportó burlas de sus compañeros y recibió críticas, según afirma Deeanna Thomas, su madre, en una publicación de Facebook.
“Muchos le decían que se cortara el pelo, o le ofrecían dinero para que lo hiciera”, cuenta Thomas. “Aún así él nunca se desvió de su objetivo. Soy una madre muy orgullosa”, asegura.






