A dos días de la llegada del papa Francisco a Santa Cruz, los ingresos por los cuatro puntos a la rotonda del Cristo Redentor, en el segundo anillo, están cerrados al menos a 200 metros a la redonda, donde se ultiman las tareas de instalación del altar.
Obreros, diseñadores, electricistas y sonidistas están empeñados en la puesta a punto del principal escenario de la visita del Pontífice, donde el jueves 9 de julio oficiará la eucaristía central. El responsable de la instalación de la infraestructura, Quito Velasco, dijo a La Razón que los trabajos se encuentran en el 85% y que hasta el miércoles 8 estarán terminados.
Lo que se está haciendo hoy son retoques a la pintura con motivos chiquitanos dañada por las lluvias del sábado. Y el miércoles serán colocados en el lugar la cruz en el centro del altar, el decorado de flores naturales, un toldo de tela y las alfombras.
En los alrededores, la empresa Sonilum instala dos columnas de equipos de sonido, y los trabajadores de la Alcaldía de Santa Cruz terminan distintos arreglos en las calzadas y aceras circundantes al lugar. En un extremo próximo, un tractor alisaba el suelo donde se instalará la tarima para los periodistas.
Temprano en la mañana, el gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, inspeccionó las obras de reconstrucción de la vía que conecta la ciudad con el penal de Palmasola, por donde Francisco pasará antes de visitar a los reclusos del penal, a las 09.30 del viernes 10 de julio.
A partir del miércoles, cuando el Obispo de Roma pise suelo boliviano, la rotonda será cerrada diez cuadras a la redonda, en previsión a la organización de la misa en los predios.






