Con el recuerdo aún fresco de la misa a campo abierto que ayer ofreció el papa Francisco en la rotonda del Cristo Redentor, Santa Cruz amaneció hoy con un sol pleno que acompaña a miles de fieles que, por segundo día consecutivo, se acomodan desde temprano en la ruta que seguirá el ilustre visitante rumo al penal de alta seguridad de Palmasola.
Su visita a los reclusos de ese centro penitenciario está programada para las 09:30, pero la movilización de la masa humana comenzó mucho más temprano, incluso antes de que salga el sol. A esas horas también se activó el operativo policial-militar que garantizará la seguridad del Santo Padre.
En las calles y avenidas que se encuentran entre la casa del cardenal Julio Terrazas (donde se encuentra alojado) y la cárcel de Palmasola se acomodaron miles de personas que esperan ver a Francisco para pedirle una bendición.
Melisa Escobar, por ejemplo, llegó hasta el lugar con una cruz que casi duplica su tamaño y que ella misma talló para esta ocasión-. “Espero su bendición”, comentó esta mañana a La Razón Digital, mientras esperaba en la ruta hacia el penal junto a algunos de sus allegados.
Otras personas armaron un altar con la imagen de la Virgen de Cotoca y los más simplemente portan banderas de Bolivia o algunas con los colores del Vaticano y mensajes de bienvenida.
Tras su visita a Palmasola, Francisco se trasladará a la parroquia de la Santa Cruz y a las 11:00 asistirá a un encuentro con los obispos de Bolivia. A las 12:00 partirá rumbo al aeropuerto de Viru Viru y una hora más tarde partirá rumbo a Paraguay, donde concluirá esta gira por tres países de Sudamérica.






