El Gobierno invitó esta noche al Comité Cívico Potosinista (Comcipo) a volver a la mesa del diálogo y pidió levantar las medidas de presión en «aras de encontrar» una solución al conflicto que ya lleva 18 días. Los cívicos comunicaron que evaluarán la petición.
Sin fecha ni hora para retormar al diálogo, el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en conferencia de prensa en Palacio de Gobierno dio lectura a una carta remitida al presidente de Comcipo, Jhonny Llally, en la cual el Ejecutivo deploró la violencia desatada el miércoles por la mañana en inmediaciones de la avenida Arce, en el Viceministerio de Régimen Interior, tras la ruptura del diálogo que generó enfrentamientos entre policías y mineros con el saldo de 51 detenidos.
«Retomando nuestra apelación a un diálogo sincero, respetuoso y tolerante establecido en la carta del 22 de julio MPR/DESP No. 103/2015 invitamos nuevamente a retomar a la mesa (del diálogo) con la buena fe de encontrar a dirigentes democráticos dispuestos a resolver las aparentes controversias, a pesar de la ruptura unilateral decidida por Comcipo el día de ayer (miércoles)”, señala parte de la misiva hecha pública por Quintana.
El vicepresidente de Comcipo, Marco Pumari, en respuesta, dijo que una determinación será adoptada en las próximas horas en un ampliado.
El Gobierno abriga la esperanza de que Comcipo levante las medidas de presión para restablecer la normalidad en Potosí, dijo Quintana.
«Eso va a estar sujeto a la decisión de las organizaciones del departamento de Potosí. Lo vamos analizar en un directorio ampliado”, dijo Pumari.
En las últimas horas, la Fiscalía liberó a 47 detenidos e imputó a cuatro por los hechos de violencia del miércoles. Llally señaló como condición de retomar el diálogo la liberación de los aprehendidos.
«Debemos señalar que no es de responsabilidad del gobierno nacional liberar a manifestantes detenidos por la institución del orden o procesados por el Ministerio Público», dice otra parte de la carta.
Comcipo demanda la construcción de un complejo y una planta hidroeléctrica, tres hospitales, dos represas, un paquete de proyectos viales, tres fábricas (vidrio, cal y cemento), energía eólica, un aeropuerto internacional, la preservación del Cerro Rico y el traslado a Potosí de las oficinas centrales de la Comibol, entre otros compromisos asumidos por el gobierno en 2010.






