Árboles caídos, letreros volteados y calaminas arrancadas de un tinglado fueron consecuencias de los vientos fuertes registrados en Santa Cruz durante la semana. El tronco de un eucalipto se desprendió desde la raíz y cayó sobre una vivienda en la avenida Banzer, la que fue reducida a escombros. Sus ocupantes se encontraban fuera del inmueble.
Las clases en el colegio Daniel Campos, del Distrito 8, fueron suspendidas por seguridad debido a que las calaminas se desprendieron por los fuertes vientos. La Alcaldía atendió unos diez casos de emergencias por la caída de los árboles durante el jueves y viernes, confirmó José Negrete, secretario de Seguridad Ciudadana.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) informó que los vientos superaron los 60 kilómetros por hora y se estima que el fin de semana el fenómeno persista.






