Los 40 padres de familia del colegio Hugo Dávila, que asumían una huelga de hambre en las afueras del establecimiento, levantaron sus medidas sin lograr el examen de apoyo que exigían para los alumnos reprobados.
“Estamos dejando la medida, nos hemos ido ante el amedrentamiento del Gobierno, pero al año lucharemos para abrogar la Ley 070”, dijo anoche el presidente de la junta escolar, Ramiro Loza.
El representante explicó que cerca de las 17.00, siete efectivos policiales resguardaron la salida de las autoridades de Educación, que estaban reunidas en el colegio. Hasta ayer, padres de familia de los colegios Dora Smith, Copacabana, Aspiazu y Lindemann estaban dispuestos a sumarse a la medida, comentó otro padre.
Normativa. El viceministro de Educación Regular, Juan José Quiroz, sostuvo que un examen de apoyo está al margen de la norma de evaluaciones. Aclaró que es “imposible” solucionar las calificaciones en el último bimestre.
“Si hay estudiantes reprobados es que durante la gestión no han cumplido con las obligaciones que establece el plan de estudios”, señaló el viceministro Quiroz.
Informó que se recibirán las denuncias para verificar si hubo negligencia de algunos maestros respecto a las calificaciones. “Si se comprueba una irresponsabilidad habrá sanciones, de lo contrario significaría alterar calificaciones”.






