El Gobierno prevé que los departamentos de Beni y Pando no serán afectados por inundaciones, tal como sucedió en febrero de 2015, debido a que las lluvias no fueron frecuentes en la región.
“Es muy poco probable que se den inundaciones en Beni y Pando, más bien la sequía es la que está causando emergencias. En diciembre y enero no tuvimos mucha lluvia”, dijo el viceministro de Defensa Civil, Óscar Cabrera, en entrevista con Cadena A.
La autoridad aclaró que pese a la falta de precipitaciones no se descarta que se reporten eventos extraordinarios, como granizo o intensas lluvias, aun así eso no alterará el nivel del agua de los ríos de la cuenca del Amazonas.
A principios de año, las tierras bajas de Beni y Pando sufren habitualmente las consecuencias de las fuertes lluvias que se reportaron en la parte alta del país. En 2014, los municipios de Beni fueron afectados por desbordes; y en 2015 Pando sufrió un desastre similar.
“Es muy poco probable que se registren inundaciones en los departamentos del norte de Bolivia, ahora estamos más pendientes a lo que podría ocurrir con las lluvias focalizadas, pues pueden provocar riadas, crecidas de ríos y pérdidas en la parte de la agricultura, a lo que se sumará la sequía en otras regiones”, señaló.
Cabrera recordó que a finales de 2015, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología pronosticó que a consecuencia del fenómeno de El Niño habría sequía. Ante esta situación pidió a la población optimizar el uso del agua porque la temporada de lluvias terminará en marzo.
El viceministro también informó que debido a los efectos de la sequía, heladas y granizo, a la fecha hay 27.600 familias afectadas y 23.700 hectáreas dañadas de diferentes cultivos agrícolas.






