Dos jóvenes bolivianos fueron ejecutados con disparos en la cabeza, y sus cuerpos fueron hallados en el patio de una guardería en la ciudad de Ceará-Mirim, en el noreste de Brasil, reportó la cadena O Globo.
Alan Raúl Tórrez, de 23 años, nacido en Santa Cruz de la Sierra, y Cristhian Tórrez Galarza, de 25 años, oriundo de Beni, trabajaban en una planta eólica, y de acuerdo con las primeras investigaciones, estaban bebiendo en un prostíbulo antes de ser asesinados.
“Habían recibido su salario, o sea, estaban con bastante dinero. También sabemos que se enfrascaron en una pelea. Sin embargo, recibimos información de que se involucró a una mujer. Cuando se encontraron los cuerpos no había ningún dinero con ellos”, explicó el investigador Antonio Pinto.






