Por tener una condena menor a dos años, Ciro Loza fue beneficiado con el perdón judicial, que lo exime de la pena con que fue sentenciado por la muerte del alcalde de Ayo Ayo, Benjamín Altamirano, en 2004, explicó ayer su abogado, Raúl Corro.
El jurista explicó que Loza recibió el beneficio que se enmarca en el artículo 368 del Código de Procedimiento Penal, ya que fue sentenciado por el delito de complicidad. Él participó en el secuestro del exalcalde Altamirano antes de que sea linchado y luego quemado por comunarios bajo el argumento de aplicar la justicia comunitaria.
En este caso hay 15 personas sentenciadas con condenas que van desde 20 hasta 30 años de reclusión.






