Centenares de feligreses acudieron ayer a templos de La Paz desde primeras horas de la mañana para festejar la Pascua Católica y la resurrección de Jesucristo, el último rito de la Semana Santa.
Mientras que las personas escuchaban misa, en los atrios de las iglesias se instalaron vendedoras que comercializaban palmas en forma de canastitas o cruces, figuras religiosas y, especialmente, productos de chocolate como huevos y conejos o, en algunos puntos, masitas tradicionales.
En Santa Cruz, el arzobispo Sergio Gualberti visitó el penal de Palmasola, donde ofreció dos misas en las cuales habló a los presos del perdón y la misericordia divina.
Mientras en Roma, el papa Francisco abogó por los refugiados que acuden a Europa en busca de seguridad; el prelado pidió que los países los acojan y también condenó en su discurso la violencia terrorista.






