Una pareja fue aprehendida en el municipio de Cotoca, Santa Cruz, por el presunto infanticidio de su hijo de dos meses. La Policía efectuó durante dos días el rastrillaje en el área donde el padre confesó que enterró al bebé, pero sin resultados.
Según la investigación preliminar, Rosa R., de 18 años, encontró a su esposo Miguel Ch., de 29 años, golpeando al bebé. Debido a las graves lesiones, el lactante falleció. La madre decidió no denunciar a su pareja y entre ambos llevaron su cuerpo a un lote baldío, donde lo enterraron.
Denuncia. Después, la pareja continuó con su vida como si nada hubiera pasado, pero los familiares de ambos empezaron a preguntar por el bebé y al no tener una explicación coherente los denunciaron a la Policía el lunes 4 de abril. Tras las declaraciones informativas de los progenitores, el fiscal Alberto Cornejo ordenó su aprehensión porque entraron en contradicciones.
“Fue una enfermedad, no lo golpeamos”, dijo ayer escuetamente el padre del infante. Según él, como carecían de recursos económicos optaron por ese entierro clandestino.
El fiscal, policías y representantes de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia se trasladaron hasta el terreno donde Miguel Ch. señaló que sepultó al bebé; buscaron por dos días el cadáver del pequeño sin ningún resultado.






