Marco José L. G., es el nombre del pequeño de tres años que empujando la silla de ruedas de su mamá llegó a La Paz desde Cochabamba. Son de Potosí y ahora forman parte de la vigilia cerca del centro del poder político en demanda de un bono mensual de Bs 500.
El menor cumplirá 4 años el 31 de mayo y no habla mucho. Con sus pequeños brazos y fuerza empuja la silla de ruedas de su progenitora, Emily G. (34 años), por las calles de la ciudad de La Paz que forman parte del recorrido de las protestas
Es el segundo hijo de Emily, quien sufrió un accidente hace más de 20 años que la dejó parapléjica.
“Es muy vivo, no deja que nada me pase y que nadie conduzca la silla”, afirmó y asegura que es el mimado de la delegación de Potosí.
La caravana de personas con discapacidad arribó a La Paz el 25 de abril tras una marcha que partió el 21 de marzo desde Cochabamba, exigiendo a las autoridades un bono de Bs 500.
“Durante la marcha, con Marco José, sufrimos bastante. Su carita esta rajada”, describió y agradeció a la población su apoyo de cada día a los movilizados.






