Cada 2 de noviembre, Bolivia celebra el día de los difuntos que consiste, según la tradición, en recibir con «mesas armadas» a las almas un día antes y despedirlas 24 horas después.
Las mesas son armadas con masas como las tradicionales t’antawawas, que son panes con figuras humanas que llevan máscaras de yeso. También se coloca dulces, comida y bebida del gusto del difunto.
Este año la novedad para Todos Santos son las caretas del ya fallecido profesor «Jirafales» y de los animalitos de Pokémon. La edición impresa de La Razón de hoy te lleva hasta uno de los talleres en los que se elaboran estas llamativas figuras. (19/10/2016)






