El Gobierno rechazó las versiones que circulan en redes sociales sobre el presunto uso de cisternas contaminadas en la distribución de agua en La Paz. Por el contrario, aseguró que en esta labor se utilizan equipos habilitados para el traslado de agua potable.
“Las cisternas de YPFB, las que han sido y están siendo utilizadas para el traslado y la distribución de agua son cisternas nuevas, es decir que en su interior no transportaron ningún tipo de combustible”, aseguró este miércoles la ministra de Salud, Ariana Campero.
Dijo además que el Gobierno aplica un plan para hacer seguimiento detallado de la calidad del agua que se distribuye a los habitantes de La Paz, afectados desde hace tres semanas por un plan de racionamiento que raciona el suministro a solo tres horas después de cada 72 horas de corte.
“Reiteramos, son cisternas nuevas en las que no se transportó ningún tipo de combustible. Hay control sobre la calidad del agua, acompañamiento a través del Inlasa (Instituto Nacional de Laboratorios en Salud) para el estudio de la calidad de agua con estudios microbiológicos que se realizan para detectar parásitos, virus y bacterias en el agua”, dijo.
Gary Medrano, director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ratificó que “ninguna cisterna que haya transportado antes hidrocarburos está transportando agua. Esa es la garantía que tienen”.
El gobierno comenzó a utilizar cisternas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) en la distribuir de agua a los barrios afectados por los cortes en La Paz, lo que desató temor en la población por la posibilidad de que esos vehículos estén contaminados por combustible. (23-11-2016)






