Silvia R.F., de 18 años, fue acusada de matar a su hija de un año y seis meses y arrojar el cuerpo a un pozo séptico. Fue detenida y llevada a una audiencia de medidas cautelares en la que se ordenó su remisión a la cárcel de San Sebastián con detención preventiva.
La madre está acusada de infanticidio. Confesó haber matado a Jackeline, su hija de un año y seis meses, y arrojar el cuerpo a un pozo séptico, el 21 de mayo. El juez de Instrucción Penal Nº 1, de Villa Tunari, Gualberto Quispe, valoró la acusación y dispuso la detención preventiva de la acusada de infanticidio.
Aún se desconocen los motivos que tuvo la joven para deshacerse de la pequeña, ya que se acogió al derecho al silencio en la audiencia ante la Fiscalía.
La autopsia determinó que la niña murió a causa de asfixia mecánica por estrangulamiento, trauma encéfalo craneal y paro respiratorio secundario. Silvia había estrangulado a la niña con una soga que fue hallada alrededor de su cuello.
El hecho ocurrió el 21 de mayo en Villa General Román, comunidad de Eterazama, en el municipio de Villa Tunari. La joven madre escapó del lugar y una vez ubicada por su mamá, en Cochabamba, contó que la niña murió en un accidente de tránsito.
No convencida, la madre presionó a Silvia para que confesara. Le contó que mató a la pequeña y que arrojó el cuerpo en el pozo séptico de la casa donde vivían. La progenitora la trasladó a Villa Tunari, donde denunció el hecho. (30/05/2017)






