El calentamiento global golpea más a los glaciares de todo el mundo, aunque el hielo del Illimani resiste más que los Alpes, de acuerdo con las conclusiones preliminares del proyecto francés-italiano Ice Memory.
Este proyecto surgió porque el hielo de los glaciares contiene información sobre las variaciones climáticas, del medio ambiente y la composición atmosférica, datos que corren el riesgo de desaparecer por su derretimiento acelerado. Por ese motivo se trabaja en la extracción de bloques para crear una especie de biblioteca de hielo en la Antártida.
Investigadores franceses, italianos, rusos y estadounidenses comenzaron en agosto de 2016 la perforación en el glaciar Col du Dôme, ubicado en el macizo de Mont Blanc, en los Alpes.
El equipo multidisciplinario decidió continuar el plan en los 6.462 msnm del Illimani, para saber la evolución de las lluvias, los incendios ocurridos en la Amazonía y la contaminación producida por los asentamientos humanos.
Liderados por el Institut de Recherche pour le Développement (IRD) —que estudia el nevado desde hace 20 años—, en junio de este año se realizó la expedición al nevado paceño, con el fin de recoger dos muestras de hielo, la primera a 137 metros de profundidad y la otra a 134 metros.
“Hemos hecho una medición de la temperatura interna del glaciar. Vimos que entre la primera perforación, de 1999, y la de este año hay un calentamiento del glaciar de 0,7 grados”, reveló Patrick Ginot, responsable de la expedición IRD Francia, quien añadió que el calentamiento en Col du Dôme fue de 1,5 grados.
La conclusión preliminar es que los glaciares de menos de 5.500 msnm desaparecerán en unas decenas de años, mientras que las que están a más altura —como el Illimani— se mantendrán por más tiempo.
“Este glaciar no se calienta tanto como en otras partes del mundo. Estamos tranquilos”, dijo Ginot.






