En Bolivia fueron reportados 2.695 casos sospechosos de influenza, de los que fueron confirmados 660 de H3N2; 61, H1N1 y 129 del tipo B. Mientras que el número de fallecidos llegó hasta el momento a siete, informó la ministra de Salud, Ariana Campero.
Las estadísticas muestran el comportamiento en todo lo que va de esta gestión en diferentes zonas del país, aunque a diferencia del año pasado el mayor número registrado es el de tipo H3N2.
Campero recordó que la campaña de vacunación contra la influenza está en curso y que todas las personas en situación vulnerable pueden acudir a los centros de salud para la inmunización.
“La vacuna sigue disponible para los grupos de riesgo, niños menores de dos años, adultos mayores de 60 años, mujeres embarazadas y personas de cualquier edad que tengan una enfermedad no transmisible como diabetes”, explicó.
De los siete fallecidos, uno ocurrió en Potosí y el resto en Santa Cruz.






