La dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) calificó el paro de este miércoles como “contundente” y advirtió con agudizar las medidas de presión si sus demandas no son atendidas. En tanto, el Gobierno aseguró que no se paralizó el aparato productivo ni las actividades económicas en el país.
La entidad sindical convocó a un paro nacional en rechazo al incremento del 3% en las tarifas del servicio eléctrico y en contra de la acción popular que limita el derecho a la huelga de los médicos. La medida se caracterizó por marchas y bloqueos en las capitales de departamento.
“Fue contundente, aquí están todos los sectores, que preocupante que (el Gobierno) no tenga buena información, simplemente quiere desprestigiar o desmerecer, querer justificar esta política nefasta que está emprendiendo en contra de su país», afirmó el dirigente tras finalizar la marcha en La Paz, según la agencia ABI.
El representante sindical agregó que en caso que el Gobierno no quiera instalar un proceso de diálogo y negociación con los trabajadores. ”Las medidas de presión se van a agudizar”
En criterio del Gobierno, el paro declarado por el ente matriz de los trabajadores no afectó al aparato productivo, la prestación de servicios ni el transporte, según dijo el ministro de Gobierno, Carlos Romero.
«Prácticamente la producción y servicios son normales en el país, igual que las rutas interdepartamentales e interprovinciales. No hay motivo para restricciones», indicó en conferencia de prensa.
De acuerdo con el cálculo de la autoridad de Estado, al menos 12.000 personas participaron de la marcha que descendió desde la Ceja de El Alto hasta el centro de la sede de Gobierno. “Cuantitativamente son poco significativas”, afirmó.






