Por segundo día consecutivo, el Gobierno criticó a los médicos por continuar con sus medidas de presión que afectan a más de 3.000 pacientes y calificó la actitud asumida como chantajista, al requerir primero la abrogación del decreto sobre la creación de una Autoridad de Fiscalización en salud para instalar una mesa de diálogo.
«Los médicos han ratificado su paro indefinido; los enfermos son castigados por una posición coorporativa que la hemos criticado, porque al no permitir la fiscalización (…) nos parece catastrófico, cruel con la población, con los enfermos la actitud chantajista, mercantilistas que ha asumido el Colegio Médico de Bolivia», indicó el ministro de Gobierno, Carlos Romero.
Hoy debió instalarse una mesa de diálogo con la ministra de Salud, Ariana Campero, que no alcanzó ningún acuerdo con el Colegio Médico de Bolivia que ratificó el paro de labores, que este martes cumplió el sexto día. Los movilizados buscaban la anulación de la norma que dio paso a la creación de un ente regulador del sector.
Romero manifestó que el Gobierno rechaza esa actitud de los dirigentes de los galenos, que no es la de la gran mayoría de los profesionales médicos que tienen una actitud humanista y de responsabilidad con la población. (28/11/2017)






