Dos veces a la semana, todos los funcionarios de la Alcaldía de San Ignacio de Moxos, ubicada en el departamento de Beni, en el norte de Bolivia, dejan de hacer sus labores habiltuales y salen a las calles con palas, carretillas y otras herramientas para trabajar en la mejora de las calles de esta población.
Contadores públicos, abogados, administradores de empresas, profesionales de la salud, técnicos en informática y el resto de los funcionarios ediles participan en esta iniciativa que arrancó el último trimestre de 2017.
“Muy temprano, con picota en mano, quitan los ladrillos (que se utilizan como adoquines) que ya cumplieron su vida útil, otro grupo con martillos espera el material para hacerlo cascote y otro, con pisón en mano, compacta la tierra para reponer el material e inician la tarea que no es de oficinas ni de papeleo”, describe una nota de prensa publicada en el muro de Facebook de la Alcaldía.

- Los funcionarios ediles en el almuerzo, a mitad de jornada
Un típico majadito o un guiso de fideo suele ser el menú en una jornada laboral distinta, pero que ya se hizo rutinaria y parte de las labores de los funcionarios ediles. El alcalde Roberto Tibusa, por lo general, llega a esa hora para compartir con los funcionarios el almuerzo y hacer una breve evaluación de lo hecho hasta ese momento.
El asesor Jurídico, Alonzo Oliva, y el secretario de Desarrollo Humano, Cultura y Turismo, Omar Rea, iniciaron esa actividad que se realiza junto a los técnicos de la dirección de infraestructura.
“Lo hacemos por compromiso con el pueblo, además porque queremos y nos gusta. Ante la falta de recursos económicos y de personal, lo hacemos para que nuestro pueblo avance”, explicó Oliva.
Los funcionarios no reciben ninguna remuneración extra u otro beneficio por lo que hacen. “No estamos ganando ningún jornal extra, dejamos la oficina porque es un trabajo que necesita el pueblo y lo hacemos con cariño y calidad”, explicó Rea. (23/08/2018)






