En los locales de la zona 12 de Octubre de El Alto, el 99% de los guardias privados no pertenecen a una empresa de seguridad, y algunos actúan en complicidad con delincuentes, alertó el capitán Dorian Ulloa, secretario municipal de Seguridad Ciudadana.
La informalidad que rodea este trabajo —alentada, según él, por la falta de control policial— fue puesta en evidencia por un relevamiento de datos de su secretaría entre julio y agosto.
El 15% de 120 establecimientos nocturnos y otros, que expenden bebidas alcohólicas, no cuentan con seguridad privada, a diferencia del 85% que sí lo hace.
“De ese 85%, el 99% de las personas que dan seguridad son particulares que no pertenecen a ninguna empresa”, destacó Ulloa.
En los últimos días salieron a la luz al menos dos casos en los que los llamados “hombres de negro” se vieron involucrados en delitos cometidos contra clientes de esos establecimientos.
“Éste es un tema preocupante, que debería preocupar al Comando General de la Policía Boliviana para que, a través de su Departamento Nacional de Autorización y Control de Empresas Privadas de Vigilancia (Denacev), efectúe operativos de control e imponga sanciones a quienes los contratan”. Esa instancia nacional tiene sus brazos operativos en las Jefaturas Departamentales de Control de Empresas Privadas de Vigilancia (Jedecef).
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