Un padre dio a ingerir órganos fosforados a su hijo de cuatro años con síndrome de down y luego lo ahorcó con los cordones de sus zapatillas. Luego intentó quitarse la vida, pero no consiguió su cometido. Ahora se debate entre la vida y la muerte en el hospital Jaime Mendoza, en Sucre.
El hecho se produjo aproximadamente a las 17.30 de este miércoles en el municipio de Padilla, ubicado a unos 160 kilómetros de esta capital. La Policía desplazó a su personal hasta lugar para el levamiento del cuerpo sin vida del niño y para socorrer al padre, ahora sospechoso del delito de infanticidio.
El fiscal de Padilla, Juan Carlos Galarza, explicó que cuando llegó al lugar de los hechos, en el ingreso a la comunidad de Mojotorrillo, se encontró a Emanuel R. C, de cuatro años, sin vida. Dijo que, inmediatamente, se realizó la autopsia y se estableció que la causa de la muerte era por asfixia mecánica e intoxicación por órganos fosforados.
El comandante de la Policía, coronel Alex Ríos, dijo que el padre fue encontrado con vida, pero en grave estado de salud, toda vez que también ingirió los órganos fosforados, se golpeó la cabeza con una piedra y luego intentó quitarse la vida con los cordones de sus zapatillas hasta que, finalmente, se incrustó un destornillador en la boca y se lanzó al suelo, lo que le causó un orificio de salida en la parte posterior del cráneo.
Ríos dijo que, inicialmente, Ramiro R. A., de 34 años, fue llevado al hospital de Padilla, sin embargo, ante la gravedad de su estado de salud, fue trasladado hasta el hospital Jaime Mendoza de Sucre. El hombre, de profesión profesor, se encuentra en terapia intensiva, en coma inducido. (20/09/2018)






