Sonia Aliaga denunció este viernes que su hijo de ocho años fue secuestrado y posteriormente sacrificado en una ofrenda por un grupo de mineros en una mina de la comunidad de Cosñipata, en la provincia Muñecas de La Paz.
Los padres del menor llegaron a La Paz para hacer la denuncia y pedir una mayor investigación. “Mi hijo estaba jugando en la plaza de Pusillani, había ido a ver mi movilidad que estaba a una cuadra de la plaza, y desde ahí nadie más lo vió”, relató la madre.
Añadió, a partir del testimonio de testigos: “Con un dulce le habían llevado a la mina y lo habían sacrificado. Pido ayuda, mi hijo ha sido sacrificado, enterrado vivo bajo tierra”, añadió la mujer, quien aseguró que éste no sería el único caso.
La Fiscalía ya tiene conocimiento del hecho e inició una investigación que tropezó con problemas.
“Nos constituimos en Sorata porque decían que fue trasladado hasta ese sector, sin embargo, no tuvimos ninguna información. Luego surgió otra versión de que el menor fue trasladado hasta una mina, pero antes de ayer cuando se iba a realizar el acto investigativo, la comisión sufrió un accidente”, sostuvo Luis Atanacio, fiscal de provincia.
El 14 de septiembre los padres de Jhoel Condori Aliaga asistieron a una fiesta en la comunidad Pusillani, de donde desapareció y se presume fue trasladado hasta la mina.
El director Departamental de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC), coronel Jhonny Aguilera, anunció que conformará una nueva comisión para ingresar a la zona y dar con el paradero del menor.
Quienes tuvieran alguna información sobre el paradero del menor, pueden comunicarse al número de teléfono 22853 20 o la línea 122. (09-11-2018)






