Ante los casos de feminicidio, infanticidio y violencia contra la mujer, la ONU Mujeres expresó preocupación por lo que sucede y exhortó al Gobierno a trabajar en medidas efectivas de prevención, seguridad y empoderamiento de las víctimas, y garantizar sanciones a los responsables.
«Este fenómeno se acrecienta debido a los altos índices de impunidad, la naturalización de la violencia y la justificación de ésta, prueba de ello son los mensajes de tolerancia a las múltiples manifestaciones de violencia contra las mujeres que se han observado durante las últimas horas, interpelando el accionar de las víctimas y justificando a los agresores», expresó el organismo internacional.
Apoyado en datos de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), recordó que Bolivia se constituye en el primer país en América del Sur con la prevalencia más alta de feminicidios seguida por Paraguay, con tasas de 2.0 y 1.6 por cada 100,000 mujeres.
Según datos del Ministerio Público (2017), la violencia contra las mujeres es el primer delito más denunciado; con 31.504 casos, por encima del delito de robo con 9.820 casos. Los casos de feminicidio superan los 100, según datos periodísticos.
Uno de los últimos casos de violencia contra la mujer fue el reportado en Santa Cruz. Un grupo de jóvenes violó a una menor en medio del consumo de bebidas alcohólicas y drogas.
Ante ese panorama, solicitó «al gobierno boliviano la generación de medidas efectivas de prevención contra la violencia en razón de género, en acciones de justicia penal que promuevan la seguridad y el empoderamiento de las víctimas y finalmente que se garantice la persecución jurídica de los asesinos y agresores».
También pidió «a la sociedad civil que no se deje llevar por mensajes de odio e intolerancia contra los derechos ya conquistados que en muchos casos promueven la violencia».






