“Estoy muy indignado, impotente y con rabia; la gente no entiende”. Así reaccionó el gobernador de Oruro, Zenón Pizarro, al hacer una evaluación del primer día de mayor control policial y militar de las restricciones para frenar la propagación del nuevo coronavirus en el departamento.
En contacto con La Razón, la autoridad departamental protestó por la indisciplina de la ciudadanía, especialmente en la ciudad capital. “La gente sigue saliendo; sale en parejas, sale en familia y sale con hijos. A pesar del control estricto, la gente no obedece las normas”, reclamó.
Aunque destacó el pago de bonos por la emergencia sanitaria, el Gobernador dijo que una de las razones de la mayor circulación de personas en Oruro este miércoles es el inicio del pago del Bono Familia, consistente en Bs 500 por cada estudiante de colegios fiscales y privados del país. «Todo el mundo quiere salir a cobrarlo», cuestionó.
Desde este miércoles, 1.000 efectivos militares y 800 policías fueron desplazados a las calles de la ciudad y a los puntos de ingreso. Los controles de ingreso a los mercados se han acentuado, a pesar de la intransigencia de algunos ciudadanos que rompen las normas.
La noche del martes, los gobiernos departamental y municipal, y las Fuerzas Armadas y la Policía Boliviana acordaron incrementar el control ante el crecimiento de casos positivos de COVID-19, que llegó a 30 en unos días.
En su evaluación, el alcalde Saúl Aguilar dijo que la circulación peatonal, al ser este miércoles día de abastecimiento para personas cuyo carnet termina en dígitos 4, 5, 6 y 7, se redujo en 50%. “Esperemos que el viernes, el último día de abastecimiento dela semana, baje más”, dijo.

En criterio de la autoridad municipal, si hay indisciplina en la ciudadanía se debe a “un momento de contención muy fuerte” que degeneró en el “incremento desastroso” de casos de COVID-19. “Lamentablemente, la gente sufrió una “presión mental y económica”, dijo.
Aguilar consideró que la subida de casos tiene también origen en contagios importados, especialmente de Chile. Debido al conflicto en la frontera, al ser muchos bolivianos impedidos de volver al país, mucha gente optó por retornar por vías clandestinas, por caminos de herradura.
Pizarro dijo que hay más conciencia en las provincias. Afirmó que las autoridades municipales y algunos alcaldes incluso optaron por cerrar los ingresos a los pueblos con promontorios de tierra y trancas caseras, como es el caso de Huari.

Oruro, junto con Santa Cruz, fue el primer departamento en reportar un contagio de coronavirus en el país. El 10 de marzo, una mujer de 65 años, que llegó el 29 de febrero de Italia, resultó la primera paciente de la enfermedad.
Otras siete personas, del mismo entorno de la “paciente cero”, fueron contagiadas después. Entre el 19 de marzo, cuando se reportó el octavo caso, y el 10 de abril Oruro experimentó un silencio epidemiológico interesante. El martes se reportó el mayor número de casos positivos, 16. Ahora el total es 30 en el departamento. (15/04/2020)






