El personal médico del centro de salud de Caquiaviri, distante a 90 kilómetros de La Paz, compró con sus propios recursos equipos de bioseguridad para afrontar el coronavirus ante el “abandono de su alcalde”, evidenció el gobernador paceño Félix Patzi.
En el centro de salud María Auxiliadora de la capital municipal de Caquiaviri habilitaron incluso un área de triaje ante la amenaza del COVID-19, pero todo fue hecho a iniciativa y con inversión del médico y las enfermeras de esa región rural. Incluso hay un lavadero de manos público.
“Los médicos con sus propios medios alistaron una sala de aislamiento y hay que valorar el compromiso de ellos, incluso equipos de bioseguridad se han comprado. Es una lágrima (cómo está ese centro), por eso veremos cómo podemos ayudarlos”, informó Patzi quien visitó el lugar la mañana de este jueves.

Ineficiencia en la gestión
El Gobernador anunció que pedirá un informe al alcalde Bruno Álvarez, quien de acuerdo con la autoridad departamental “prácticamente abandonó” a su municipio y con ello al centro médico. Patzi contó que vanamente intentó contactarse con el burgomaestre que no estaba en la capital caquiavireña.
Álvarez, que en 2019 salió de la cárcel por denuncias de malversación de fondos, reasumió la conducción edil, pero lo hace desde una comunidad rural y no desde la capital municipal. Este medio también intentó contactarlo, pero no tuvo éxito.
La situación de Caquiaviri es similar a la de otras comunas de ese sector del departamento. El fin de semana, el ministro de Obras Públicas, Iván Arias, recorrió varios municipios y constató que muchos alcaldes no han ejecutado los recursos de su Plan Operativo Anual (POA) destinado al ítem salud. Lamentó esta falta de eficiencia en la administración local y demandó de esas autoridades mayor responsabilidad. De igual manera, pidió a los habitantes ser los vigilantes de la labor que desarrollan los burgomaestres y de la calidad de fiscalización de los concejos.
En marzo, la concejala Ofelia Alavi y este martes 14, su colega Edmundo Pezas denunciaron a Álvarez por la desatención al municipio, una región donde algunos ancianos deben caminar hasta cinco horas para ser atendidos en una única ventanilla financiera para cobrar su Renta Dignidad y la canasta familiar.






