Este lunes, la conversación en el grupo de WhatsApp de padres de 1ro. de primaria de un colegio paceño dio un giro inesperado con el mensaje de uno de ellos: “Amigos de acá a una semana me está llegando ivermectina cada frasco contiene 30 tabletas y también me llegará en goteo de 10 ml para los niños. El precio es de 380 bs cualquier pregunta inbox ” (sic).
Ocurre que, desde que el martes el Ministerio de Salud autorizó el uso de ivermectina, un antiparasitario para tratar casos del nuevo coronavirus COVID-19, la demanda del producto se ha disparado sobre todo en Santa Cruz, departamento de Bolivia donde hay más personas con la enfermedad. Allá lo venden en farmacia Nostas, empresa que fabrica el producto.
En las redes farmaceúticas de La Paz no existe ivermectina a la venta —este medio constató en Bolivia, Farmacorp y Mi Farma—. Sin embargo, el medicamento se oferta a través de páginas de Facebook.

Por ejemplo, en la página de Facebook llamada Clasificados Facebook Bolivia se ofrece la entrega a domicilio del fármaco, a un precio de Bs 350. “Frasco sellado y garantizado”, reza la publicación que adjunta una foto.
Peligros de adulteración
Si bien no hay trabas en la importación de ivermectina, comprarlo de fuentes dudosas al igual que con cualquier fármaco, es un riesgo para la salud. “¿Quién le garantiza que le están vendiendo lo que ofrecen?”, cuestiona la farmaceútica Ángela Aguirre, de la farmacia Fray Vicente Vernero. “Ha visto lo fácil que es adulterar unas tabletas ¡hasta sueros han hecho!”, dice refiriéndose a la red internacional de falsificadores de medicamentos descubierta en abril de 2019 en La Paz.
Según la Ley del Medicamento, solo las oficinas de farmacia y los farmacéuticos están autorizados para vender y dispensar medicinas. Ante cualquier reclamo el consumidor puede acudir a la importadora con su factura, explica Aguirre, pero “en el caso de comprarlo de Facebook, ya no hay a quién pedir cuentas”.
Pero más allá de eso, el registro sanitario que el Servicio Departamental de Salud (Sedes) exige a estos comercios garantiza que el laboratorio ha inscrito el producto en el Ministerio de Salud y que se han realizado pruebas que aseguren los componentes del producto. «Si dice 500 mg, que tenga esa cantidad y si ha sido conservado de manera correcta en los almacenes tanto del laboratorio como de la farmacia».

La automedicación se desaconseja
El jefe nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud de Bolivia, Virgilio Prieto, remarcó el miércoles que la ivermectina “no es un medicamento que tiene acción preventiva y su prescripción debe estar absolutamente regida por algún profesional médico que, además, tiene que tener el consentimiento informado del paciente”.
“Eso es muy importante, que pueda ser regulado por los colegas médicos. No se puede dar a cualquier paciente, hay que valorar su situación de salud; que no tenga enfermada de base, que no tenga afecciones cardiacas, que no tenga afecciones renales hepáticas, etc.”, añadió.
El director del Sedes de La Paz, René Sahonero, explicó que “es un medicamento prácticamente experimental, no es vacuna, no va a prevenir la enfermedad”.
“No hay un estudio completo, hay que ver qué efectos colaterales y qué contraindicaciones tiene. Si se usa indiscriminadamente puede llevar a complicaciones e incluso puede afectar su vida”, aseguró el jueves Sahonero en una entrevista en la red RTP .
Por su lado, Fernando Romero, secretario ejecutivo del Sindicato de Ramas Médicas de Salud Pública (Sirmes), también advirtió sobre posibles problemas neurológicos.
“Se ha demostrado que la ivermectina tiene acción para el coronavirus, a dosis muy altas para curar un paciente hay que dar más medicamento de lo que se da a un animal y este medicamento causa mucha lesión neurológica”, dijo.






