El sucesor del anterior responsable de la Diócesis de El Alto, el obispo Giovani Arana, fue también diagnosticado con COVID-19 y señaló que se encuentra estable. Arana asumió el cargo de Eugenio Scarpellini el jueves, luego de que éste falleciera por complicaciones atribuidas al coronavirus.
«Gracias a Dios estoy estable, yo también he dado positivo (a COVID-19), estamos aislados y estoy siendo acompañado por un médico en mi casa; Gracias a Dios no tengo ningún síntoma en particular, pero estamos tomando las previsiones del caso también», informó Arana a El Alteño.
El jueves, el Nuncio Apostólico en Bolivia, Ángelo Accattino, mediante una carta nombró al sacerdote paceño como Administrador Apostólico de El Alto, hasta que se designe a otro obispo. El lunes se realizará una eucaristía en tributo a Scarpellini, quien vivió más de 30 años en Bolivia.
(18/07/2020)






