La anulación del Decreto Supremo 3973, que autoriza el desmonte y quema “controlada” de bosques en Santa Cruz y Beni, es “electoral” y aplicada de forma “tardía”, según Pablo Solón, activista ecológico y director de la Fundación Solón.
“Es un anuncio electoral y tardío, se debía haber abrogado el conjunto de normas, decreto y leyes que facilitan y promueven los incendios a principios de este año para tratar de prevenir y evitar los incendios. A esta altura la abrogación no va a tener un impacto sobre los incendios que se han disparado”, dijo a La Razón.
La anulación del citado decreto fue anunciada por la presidenta Jeanine Áñez, cuando en Santa Cruz extensas áreas forestales sufren incendios de magnitud, que afectan al medio ambiente y la biosfera en la Chiquitanía y el parque Noel Kempff Mercado
En criterio de Solón, si el Gobierno pretende frenar el daño a la naturaleza también debe abrogar el decreto que amplía el uso de semillas transgénicas en el país.
“Esos sería enviar señales claras de que se va a frenar una expansión depredadora de los agronegocios sobre los bosques”, afirmó a este medio el ecologista.
El Decreto Supremo 3973 fue promulgado el 9 de julio de 2019, un mes antes de que se descontrolarán los incendios forestales en la Chiquitanía. Esta norma firmada por el expresidente Evo Morales autoriza el desmonte y quema “controlada” de bosques para las actividades agropecuarias en tierras privadas y comunitarias de Santa Cruz y Beni.
La presidenta Áñez promulgó los decretos 4232 y 4238, que flexibilizan el uso de transgénicos en la producción agrícola de Bolivia.
(16/09/2020)






