La Policía Forestal y de Medio Ambiente (Pofoma) identificó que lejos de desaparecer, la venta de animales domésticos e incluso silvestres se ha extendido en La Paz a otras ferias, además de la 16 de Julio.
«En algunas zonas se han empezado a levantar ferias en distintos días, donde estas personas que se dedican a traficar con animales silvestres están empezando a ganar espacios y tratando de comercializar los animales. Con el personal de Pofoma estamos atentos a esto y enviando personal para verificar», explicó a La Razón Radio el teniente Carlos Quisberth, de Pofoma La Paz.
Animales tanto silvestres como domésticos fueron hallados a la venta en situaciones precarias y con signos de maltrato. Los vendedores se dan maneras para seguir con esta actividad en ferias nuevas y por internet.
«Muy aparte de que estén estas personas moviéndose en ferias que se están abriendo en zonas alejadas y en distintos días, también se ha observado que se está utilizando las redes sociales para ofrecer este tipo de perros».
Efectivos de Pofoma empezaron a intensificar los operativos en la Feria 16 de Julio, donde persiste la venta de animales pese a los constantes decomisos y llamadas de atención a las personas implicadas, que hasta llegaron a argumentar que tienen permisos de la Alcaldía.
«Se ha estado observando el cambio y la migración de estas personas que lastimosamente han estado comercializando animales de raza (…) Se observó hace una semana que ya hay un punto específico donde (están) antisociales que hurtan animales de raza de ciertas zonas», afirmó.
Un can de raza doberman, otro san bernardo, dos pastores alemanes y dos albinos son algunos de los animales que estaban reportados como desaparecidos y que fueron rescatados por Pofoma cuando eran ofrecidos a la venta.
«Tuvimos el caso de un animalito que si bien estaba la dueña presente, él no la reconocía pero ella decía que era su animal. Entonces estamos analizando que puede ser que estas personas estén haciéndoles (a las mascotas) consumir alguna sustancia para que pierdan el conocimiento», explicó.
La demanda permite que está actividad no pueda ser erradicada pese a las intervenciones y sanciones, mientras exista gente que aún opta por comprar un animal doméstico en lugar de adoptar genera que aún gente inescrupulosa haga de estas ventas su modo de vida. Además, el tráfico de animales silvestres así como el maltrato son delitos sancionados incluso con cárcel.
Pofoma llamó a la población a denunciar casos de tráfico o agresiones a los animales y se pidió a los dueños no dejar a los perros o gatos a su suerte en la calle.







