En ausencia de la alcaldesa de El Alto, Eva Copa, por problemas de salud, el resto de los miembros del Comité de Operaciones de Emergencia Departamental (COED) decidieron pedir una audiencia al presidente Luis Arce y mantener las restricciones para frenar la propagación del COVID-19, lo que implicó el rechazo de la cuarentena rígida propuesta por el alcalde paceño Iván Arias.
El gobernador de La Paz, Santos Quispe, y Arias, junto a otros autoridades, ofrecieron una conferencia de prensa en la que hicieron conocer las decisiones tomadas, entre ellas exigir al Gobierno la instalación de una planta de oxígeno medicinal y a las proveedoras cumplir con sus contratos con los centros hospitalarios.
También determinaron la prohibición de quemas y chaqueos, promocionar “ambientes sanos” y prohibir actividades festivas y acontecimientos sociales en lugares contratados y con consumo de bebidas alcohólicas, además del expendio de bebidas alcohólicas en centros de diversión.
Se permite el expendio de bebidas alcohólicas en tiendas, licorerías y supermercados solo de 06.00 a 22.00. También se viabiliza “actividades en domicilios privados con las respectivas medidas de bioseguridad”.
Arias leyó el contenido de la carta enviada a Arce y en la que, entre otros aspectos, se le pide una audiencia para tratar temas como la instalación de una planta de oxígeno medicinal, destinar vacunas contra el COVID-19 y el personal de salud necesario para su aplicación, y disponer medidas contra el chaqueo.
La reunión del COED volvió a rechazar la propuesta de Arias de una cuarentena rígida los fines de semana y para acortar los tiempos de actividades entre lunes y viernes. Copa abandonó la reunión reiterando que no estaba de acuerdo en un confinamiento.
Quispe aseguró que no hubo un cuarto intermedio en la reunión como se había dicho y aclaró que Copa abandonó la cita por problemas de salud.







