Con la tercera ola en fase de desescalada, el Gobierno se enfoca ahora en la preparación de una posible cuarta ola de la pandemia del COVID-19, que podría afectar más a las personas que no están vacunadas.
«La vacunación en un principio fue todo un problema acceder pero luego ya fueron llegando las vacunas y creo que hemos entrado a una dinámica muy interesante y claro, probablemente haya una cuarta ola, nos debe encontrar más preparados, está claro que esta cuarta ola va a afectar a la gente no vacunada, entonces hay que tomar los recaudos necesarios», explicó en La Razón Radio el director técnico de Fiscalización y Control de Servicios de Salud de la Autoridad de Supervisión de la Seguridad Social de Corto Plazo (Asuss), Ramiro Narváez.
Ya este lunes, el ministro de Salud, Jeyson Auza, informó que los efectos de la inmunización se empezaban a sentir en las salas de terapia intensiva del país, donde nueve de cada 10 hospitalizados son personas que no recibieron la vacuna.
Narváez, quien también fue director del Servicio Departamental de Salud (Sedes) La Paz, resaltó la importancia de continuar con el buen ritmo de inmunización y la evolución que se logró para enfrentar a la pandemia, empero convocó a que estos esfuerzos sigan para enfrentar el eventual nuevo rebrote.
«El sistema de salud tiene que fortalecerse permanentemente y en definitiva esta es una labor que no tiene fin, esto es un proceso que no va a concluir nunca y va a ser una construcción permanente».
Narváez afirmó que los esfuerzos deben realizarse de manera conjunta en el país, lejos de la politización, y con responsabilidad de la población, dado que es muy posible que el coronavirus se quede permanentemente en el mundo.
«Esta pandemia nos deja lecciones claras, primero que probablemente se quede como endémica en el mundo, porque mientras no se haya vacunado a más del 80% de las poblaciones del mundo, siempre habrá sectores y poblaciones en las que va a circular el virus (…) El objetivo es vacunar a la mayor parte de la población».







