El presidente Luis Arce advirtió este jueves en la asamblea de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que el cambio climático que afronta el planeta es producto del consumismo y que está en juego la sobrevivencia como especie.
A diferencia del capitalismo, la cosmovisión de los pueblos indígenas ve una interdependencia entre los seres humanos y la naturaleza.
Arce planteó un nuevo modelo de convivencia que “promueva un nuevo horizonte de vida, dejando atrás la depredación de competencia irracional, el consumismo desmedido y su búsqueda de acumular ganancias a costa de nuestra madre tierra y de la vida”.
El capitalismo pone en riesgo a la humanidad y a la naturaleza, pero sobre todo “está en juego” –dijo- la sobrevivencia como especie de no recuperarse una relación con la madre tierra.
Expuso la visión boliviana para la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático, en cuatro aspectos: el primero, “la distribución del presupuesto de carbono entre los países, en base a los criterios de justicia climática y en función a las responsabilidades comunes pero diferenciadas”, el segundo, que los países del capitalismo central asuman “la deuda climática y la compensación histórica con el resto de los países del mundo, mediante la cooperación financiera”.
Un tercer planteamiento es «recuperar los conocimientos, prácticas y experiencias de las naciones y pueblos indígenas, para la construcción de sociedades y ecosistemas con resiliencia a los cambios de la crisis climática” y el último sugiere que acelerar los esfuerzos de los países contra la crisis climática.






