En el marco de la 76º Asamblea de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el presidente Luis Arce planteó este jueves que el acceso a la vacuna contra el COVID-19 sea considerada como un derecho humano, y llamó a los laboratorios a levantar sus patentes y “compartir sus conocimientos”.
“La ciencia médica debe estar al servicio de la humanidad, sin ningún tipo de discriminación geográfica, política, social o por nacionalidad. El acceso a la vacuna debe ser considerada como un derecho humano”, propuso en la sesión plena de la Asamblea de la ONU, en Nueva York.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo el 30% de la población mundial que requiere vacunas habría recibido al menos una dosis de la inmunización contra el COVID-19.El 15.5% está completamente protegida contra esa enfermedad. “Solo el 1.1 % de la población en países de bajos ingresos ha recibido al menos una dosis”, explicó.
Arce cuestionó que el acceso a las vacunas por “los países de la periferia” sea restringido y sugirió que “las transnacionales productoras de medicamentos liberen las patentes y compartan sus conocimientos y tecnología para la producción de vacunas contra el covid 19” con la finalidad de garantizar el acceso de los inmunizantes a todos los países del mundo.
Llamó a organismos como la ONU y a los gobiernos de cada país a establecer medidas “para evitar el acaparamiento de las vacunas y promuevan el acceso universal a ese remedio y a los medicamentos e insumos para hacer frente a la pandemia del COVID-19”.
Agradeció la labor de todos los trabajadores en salud en la pandemia del coronavirus y aseguró solo se la superará con una mayor cobertura en la vacunación.







