El director del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) del Ministerio de Salud, Max Enríquez, advirtió este lunes de un relajamiento en la población porque ya no acude con la misma afluencia para recibir la dosis contra el COVID-19 y atribuyó el hecho a la suspensión de la obligatoriedad de la portación del carnet de vacunación.
La suspensión de la exigencia del documento de vacunación fue anunciada por el mismo Ministerio de Salud el 19 de enero de este año, ante las medidas de presión ejercidas por organizaciones sociales que cuestionaron la medida.
“Ha habido un relajamiento porque también tienen que responsabilizarse (los que se oponen a la medida) por algo que nos podría ocurrir después”, dijo Enríquez en una entrevista con La Razón Radio.Asimismo, dijo que diariamente asisten entre 32.000 y 35.000 personas a inmunizarse contra el coronavirus y que el 65% de los inoculados “son niños” y adultos. Estos últimos acuden a los puntos de vacunación para que se les aplica la dosis de refuerzo.
“Lo que es tamos viendo es promover la vacunación en los niños y al mismo tiempo hacer que el entorno familiar esté vacunado”, dijo.
Aseguró además que tres regiones son las que presentan índices bajos de vacunación contra la enfermedad.
“Las regiones más retrasadas con la vacunación son Beni y Pando, en el área rural”, que en comparación con las ciudades capitales presentan un 15% menos de asistencia, y la ciudad de El Alto y las provincias en el departamento de La Paz, subrayó.
Una vez más exhortó a la población a mantener las medidas de bioseguridad y otros cuidados para prevenir la enfermedad y, principalmente, que asistan a vacunarse contra el COVID-19.







