La vacunación contra el COVID-19 refleja buenos resultados en cuanto a la prevención de decesos en el país. De acuerdo con las cifras del Ministerio de Salud, nueve de cada 10 decesos corresponden a personas que no se habían vacunado.
«En Bolivia, de 11.113 personas fallecidas desde el 1 de junio de 2021 al 15 de marzo de 2022, el 91,3% de los fallecidos por COVID-19 son personas no vacunadas, son personas que han decidido no vacunarse. Solo el 8,7% de las personas fallecidas por COVID-19 tenía un esquema completo de vacunación y seguramente esto se debía a la edad, una enfermedad de base u otro elemento que complica su situación de salud», indicó este lunes el ministro de Salud, Jeyson Auza, en el informe epidemiológico semanal.
Así como las cifras de contagios han disminuido, también baja la cantidad de decesos; la pasada semana epidemiológica el acumulado de fallecidos fue de cinco y esta semana llegó a cuatro.
El Ministerio de Salud observa una incidencia positiva de la vacunación en la forma en que la pandemia va evolucionando. «Del 100% de los fallecidos por COVID-19, el 0,14%, 16 casos de la totalidad de las muertes, corresponden a niños, niñas y jóvenes de entre cinco y 17 años», afirmó.
En cuanto a la población de 18 a 29 años, 159 fallecieron por COVID-19, de los cuales el 93,7% son jóvenes que no tenían su esquema completo de vacunación. Del grupo de entre 30 y 39 años, se registraron 549 decesos, el 95,2% no tenía su esquema completo.
«Del grupo de 40 a 49 años se encuentran 1.223 personas fallecidas, constituyendo el 11% del universo total de fallecidos. Tomando en cuenta estas 1.223 personas que han fallecido, 96,5% no contaban con esquema de vacunación completo», afirmó.
En la población de 50 a 59 años, 2.315 personas perdieron la vida por el coronavirus; 86,3% no había completado su vacunación. Mientras, en relación a adultos mayores de 60 años en adelante, 6.990 fallecieron; el 89,2% no estaba completamente inmunizados.
En todos los departamentos, el registro de fallecidos señala que más del 80% no estaba inmunizado. «La vacuna definitivamente protege la salud y la vida», concluyó Auza.







