La Dirección Departamental de Medio Ambiente, atendiendo las denuncias que se realizaron a través de redes sociales, trasladó su equipo de Biodiversidad hasta Ascensión de Guarayos para ver la situación de los animales silvestres en cautiverio dentro de la propiedad de Misael.
“Nos ha asombrado el tipo de cautiverio de estos animales silvestres. Están domesticados, por lo tanto será muy difícil insertarlos a su hábitat natural, pero estamos trabajando con los especialistas, biólogos y veterinarios, para poder hacer lo correcto, explicó Jhonny Rojas, director departamental de Medio Ambiente.
El equipo de Biodiversidad, junto a la Policía Forestal, hizo el relevamiento de mamíferos y aves, entre los que llaman la atención tres pumas absolutamente dóciles, pero también hay tapires, chanchos del monte, parabas y otras aves silvestres.
Todos ellos fueron trasladados a un centro de acogida provisorio en San Ramón.
El fiscal Roberto Méndez informó ayer que se secuestró la hacienda La Bendita, que según la Policía es propiedad de Misael Nállar, dentro de la investigación por el asesinato de dos policías y un voluntario.
El Ministerio Público, según el fiscal departamental, Róger Mariaca, evalúa realizar una investigación por legitimación de ganancias ilícitas y donde esta propiedad entraría dentro de las indagaciones judiciales.
El terreno tiene más de 1.000 hectáreas. La Fiscalía se encuentra cuantificando su valor por las dimensiones, los lujos y los animales exóticos que fueron hallados al interior.







