Una nueva esperanza de vida y un gran logro médico se consolidó el lunes, con el alta médica de Estiven, un niño de 11 años que se convirtió en el primero en recibir un trasplante de médula ósea alógeno, con recursos del Sistema Único de Salud (SUS).
“(Esto) nos ha permitido decirle al pueblo boliviano que con esfuerzo, con compromiso, se pueden lograr cosas. Yo quiero hacer visible por sobre todo el trabajo de los profesionales que de manera silenciosa desde enfermería, farmacología, administración, desde el campo de la ciencia médica han logrado hacer”, expresó el ministro de Salud, Jeyson Auza.
Una sonrisa confirmó el éxito. Estiven mostró su alegría y agradecimiento mediante una comunicación Zoom desde el sitio donde culmina su recuperación. El procedimiento fue complejo pero era la única opción del niño, que fue diagnosticado con una enfermedad autoinmune que ponía en riesgo su vida.
“Ver a Estiven y saber que él, al ser víctima de la aplasia medular severa, estaba destinado a fallecer, no tenía otra opción a menos que se le realice este trasplante de médula ósea, que nunca antes se había realizado en el país, hoy tenemos la suerte, gracias a nuestros profesionales, de decir que hemos realizado este procedimiento”, destacó el ministro.
Ahora, como pidió la mamá de Estiven, el objetivo es continuar beneficiando a otros niños que pasan por esta complicada situación, este avance en el campo médico es pionero para que el sistema sanitario del país se prepare para enfrentar procedimientos de alta complejidad, que antes solo se podían buscar como opción en el extranjero.

“Podemos seguir haciendo muchas cosas más, porque caso contrario hubiera significado que Estiven con su madre hubieran tenido que viajar al extranjero, con 100.000 a 90.000 dólares en el bolsillo, esa situación es imposible para cualquier familia”, dijo Auza.
En esta ocasión, la familia de Estiven no tuvo que hacer un gasto de esas proporciones, el SUS cubrió los gastos y el equipo de profesionales desafió sus capacidades para alcanzar este importante logro.
El Ministerio de Salud hizo un reconocimiento al equipo que trabajó en este complejo tratamiento: David Ballón Cossió (medicina transfusional), Diana Choque Condori (pediatra hematóloga aferesista), Edgar Cordero Chura (pediatra inmunólogo), Guillermo Omar Rocabado Calizaya (farmacólogo clínico).
Además se contó con la colaboración de los médicos: Jaime Rada (pediatra infectólogo), Roxana Quisbert (pediatra gastroenteróloga), Mirelba Quispe (pediatra nefróloga), Cleber Márquez (pediatra neurólogo), Roxana Ríos (anestesióloga paliativista), Beatriz Luna (genética médica), y la asistencia de las licenciadas en enfermería Braulia Tola , María Sinchi, Miriam Canaviri y María Rojas, informó la cartera estatal.







